martes 1 de diciembre de 2009

Paro mundial de almas.


Interna, como quien tritura sueños

una noche de tormenta despejada.
Sedienta, con cartas marcadas frente al rey.

Esperando la respuesta de quien ya no puede volver



Enredaderas de cables tapan las nubes

Cielo pradera se come mis tacos,

Cicatrices y diarios.



Tu cuerpo postal.

Estaciones sepias en el desayuno

Tomando color.




Mi cuerpo se cansa de latir ausente de sol.

Se proyecta un infinito,
tan lejos de nuestra cama

Labios blindados, polar.




Piel quebrada

Y la arena que no para de caer.



Se decreta “paro mundial de almas”

El río muere congelado

Los silencios escarchan la ciudad

Las esquinas se retuercen en la duda

Besos no natos revuelven las almohadas,

Desangran en la alfombra.

Las distancias apagan los soles

Hay música en la bocacalle




Y un remolino de adiós

Nos desmenuza.




Efímera, en tu mundo cegado, simbólico y sin futuro.

lunes 9 de noviembre de 2009

Desierta I – sin primavera.

Te volviste viento, sacudiendo la casa.
Tu cara se va deshaciendo en el silencio
Se vuelve a sentir el crujir
de las hojas doradas en las veredas.

La luna se reinventa de vicio,
Tampoco duerme,
Demanda sobre las agujas
De mi espalda.

Mis piernas deambulan entre los pájaros
quemados por la nieve.

Como una máquina ausente,
Atrapada en cualquier estación.
Ásperos ecos, desordenados coros.
Quebradas sábanas.




El sol va secando mi piel por las mañanas…

miércoles 21 de octubre de 2009

FAROLES II

Un hilo desordenado sale de mi boca
perforando tu silencio,
Desenredándose de mi piel.

Por la escalera de tu ombligo,
aterrizan firuletes de turistas,
aguándose en mis labios.

La noche se desliza en tus pestañas,
las luces enmudecen.

Tu alma en el boulevard de mis piernas.

Mis uñas rojas sobre tu boca
Colchón de gemidos,
bajando por tu cuello
Melodía armónica
Sobre tu pecho.

Los jinetes que se esconden detrás de la luna
salen a pasear por tu cuerpo.

Las pieles que escriben los balcones
de tus madrugadas
danzan en el embudo de mis venas.

jueves 15 de octubre de 2009

Ciudad Red.

Los ángeles de la noche despliegan sus alas en forma de violines, como si acariciaran por última vez a la luna, sus brazos comienzan la melodía ensangrentada.
El río se abre, lleva, en el medio las luces se expanden, eternas, difusas. Caracol de imágenes muertas, ecos encapsulados.
Piso la acera, farol atrás, cuadrados de dudas
Se trenzan imágenes, palabras.
Puerta.
Gente, música, palabras,
Luces.
Sombrero, mano- cigarrillo
Bandoneón.

Sonrisa,
Edificios, cielo negro.
Luces.
Piano, Formas
Trepando.
Lejos,
Muy lejos.
Mesas-sonrisa,
Medias negras
Red.

Ciudad red,
Violín,
Bajo Bandoneón-Luna.
Columnas-edificios, cielo.
Monstruosidad de manteles largos, sobremesas negras salpicando silencios.
Tus pestañas perforan el cielo, las nubes. La madrugada extiende su abanico,
En tu boca.
Chocando contra la calle
Estallando en el Cielo azul-negro.
Van bajando las nubes sobre tu hombro,
Palabras-humo.
Manos- cadera
Escote-manos,
Desnudo.
Silencio de violines,
Se cierra la luna, callamos.
Sabanas que crecen,
Nos atrapan, nos tapan.

martes 15 de septiembre de 2009

Postales ahogadas.

El río desbordado, voraz, se ha comido las calles,
Los pasos, las corridas, los paseos, las letras de cachilo,
Las pintadas, los carteles y hasta las vidrieras.
Flotan aún algunas cúspides, leones y mártires.

Los niños cabalgan mármoles,
Conversan con San Martín, Belgrano y Moreno,
le piden fuego a Guevara, mientras lo suben a la
chancha.

Los gritos se confunden, los sueños se pierden.

Las madres cortan con los dientes
cualquier superficie que flote cerca
suben a las niñas, y un “ esperame ahí”
se disuelve en la memoria.

Todo es polvo, barro, arena.
Un silencio atómico seca las venas.
El miedo nos ha desayunado.




Porque ya nadie habla, ni hablará con el transcurso del tiempo,
Excepto algunos, con banderas de cotillón,
que abrazan la tragedia para beneficio propio.

martes 25 de agosto de 2009

Mañana

Hay virutas de tu cuerpo en la alfombra.
Sombras en el empapelado que me tocan.
Una sábana de olores que me abraza.
Sonidos huecos de un corazón desvalijado
Huesos, fibra, piel de un amanecer que salta al vacío.
Un fuego muerto de palabras.
Desordenados ecos
Paisajes amarillentos, ocres, desteñidos.
Un leve viento que apenas respira atado a tu cuerpo…

viernes 14 de agosto de 2009

DE GIRA.

Deberás saber
que no tengo nada para darte
Las suplicas, el calor de la mañana,
las palabras dulces y las medias enredadas
están en las postales del alma.

Mi cuerpo es tan solo un vestuario,
el corazón quedó guardado en un bolso,
perdido en algún hotel.
De gira.

Las sirenas se ahogaron en las copas
Las promesas juegan con su sangre
Los árboles se talaron.
Dagas sobre el camarín.

Una madrugada
Mi pelvis quedó anclada,
Entre érase una vez y un muro,

Y El horizonte se escondió.


Las formas, el calor, el café
y las caminatas hacia el río
quedaron encapsulados
en las pinceladas del tiempo.

Grumos que duermen
Callados.

Mientras que tu boca se deshace,
La luna se expande sobre tu piel.
Tus ojos, mi cuello.
Eclipso en tu soledad.

Ni verdades, ni victorias
Ni sueños.
Solo tus manos cayendo sobre mi pecho
Tu boca en la luna,
mis piernas en el abismo.