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domingo, 29 de junio de 2008

La muerte de un Atajo.

No te las di, ni tampoco me las quedé. Las supe guardar un tiempo, para que me devolvieran las imágenes. Solo lo que mi mente, más aquellas hojas, podían decodificar, transferir, aunque fuera tan solo un leve esbozo de lo que alguna vez paso, fui. Algo que me recordara, un respiro de pasado que me devolviera aquello que mis ojos ya casi no tienen. Un trozo de calle, tan solo una luz, un perfume, que luego me llevara, a esa noche, a ese banco, a esa boca o a ese jardín. Un paisaje sumamente común, sin peso, donde poder esconder mis sentimientos, aglutinarlos. Así jugar por las noches, inventarles historias, abrir mi cuerpo, tomar las partes, estrujarlas, vestirlas de colores, encerrarme en la forma, trascender el sentimiento, buscarlo y ahogarlo. Beber de a poco las sonrisas, para que no rebalsen, para que el ritmo cardiaco no colapse y no manchar el empapelado de rincones que dejaste.
Cerrar las persianas para que no entre esa luz que pisa los talones comiéndose cada momento, antes de que logren instalarse en mi memoria.
Pero como cosa del destino en esa semana que no tuve nada, ni siquiera tu sombra en mi pasillo, solo fiebre y ese raro capricho del cielo en querer alejarme de mis vicios, en ese tiempo en que la vida me seguía dando señales y yo me hacia la distraída, fue en ese mismo momento en que las palabras se fueron, se esfumaron, se perdieron en el tiempo, borrando casi todo tu recuerdo. El mismo momento en que toda la quietud no me molestaba, donde inerte, miraba el sol calcinar el plástico, regodearse en la atmósfera, sin poder impedirlo, sin tampoco poder sentir el por qué de esta que cuelga en mi ojo. Solo un extraño dolor en las entrañas hace eco.
Las cosas que te dije y no te dije, no te preocupes que yo tampoco me las acuerdo.

viernes, 18 de abril de 2008

Licuado de rosas y bombones

Las sombras nos han tragado.
A mi vista ningún hombro, no hay descanso.
El soberbio mar hiela mis rodillas.
Los puertos solo están en postales, colgados en mi heladera.
Una chorrera de situaciones se disparan,
Se instalan, y crecen…
Se abren las represas, arrasando con todo
Incluso con tus lágrimas.
Ya Nadie puede hacer nada,
Los cuervos se han comido mi mano,
La que, ensangrentada, te sostenía.
El frío va más allá de los cuerpos.
No hay detalles,
Sigo bañándome en rosa.

No siento un pie, se ha dormido.
Mañana será una pierna,
Luego el brazo derecho, el izquierdo,
La otra pierna y su pie,
más tarde la cabeza…
Pero eso será mañana, hoy tengo q escribir.

miércoles, 9 de abril de 2008

Au revoir!

“Take these broken wings and learn to fly,
All your life…”



I

Los Pájaros gritan desde las hélices de mi ventilador
El aire denso del pavimento va comiendo mi cuerpo
Azoteas desiertas en mis zapatos de tacos altos.

Guiso de ovejas.
Siento como tu respiración muta,
Envueltos en giros borrosos tus ojos,
ambulantes, desterrados, esperan una nube.
Mil caras en raíces contaminan mi jardín.

Hombro en barrilete q se va,
la madrugada se repite clavándose en el vacío
la arritmia duerme en los huecos de mi alma
los pájaros se hacen oír
la noche estrellada en mi espejo húmedo
un cuervo enciende pirotecnia en mi foto.

II

Abanico de túneles.
Tus sombras chupan mi cerebro
el grito en la cama, el último beso
me ahogo en el pensamiento
estas invisible en mi paso,
lo siento.

Los vidrios traspasando las palabras,
El cuidado tan lejos.
Molinos de juguete esperan la tormenta
Las horas caminan por mis piernas,
Se meten en mis sabanas.


Me absorbe la nube se mete en mi oreja,
voces en coros sin entonar,
me abrazo al viento y en el último hielo
floto en el río.
El amanecer rebota en tus ojos,
golpe en mi pava sin apagar.

miércoles, 2 de abril de 2008

Parte

Niña sepia
abandona cuerpo de mujer con cicatrices,
dejando un espacio bastante amplio a remodelar.

Permuta medallas, certificados y agradecimientos
por confesiones de baño, libros de Bukowski
o esa última imagen antes de dormir.

Canjea rostros, frascos de lágrimas y repeticiones al vacío
por palabras nunca escuchadas o,
en su defecto, por partidas originales.

Asi mismo, sus recuerdos y objetos de valor simbólico
Serán licuados y regalados en algún stand de jugos, de alguna feria.

Para mayor información, detalles o duda, cierre los ojos,
respire y sabrá q hacer.

sábado, 29 de marzo de 2008

Lucky Strike

“ When a lovely flame dies
Smoke gets in your eyes…”


Restos del polvo
de tus ojos,
repitiendo caminos.
Siempre a flor de piel,
pero cada vez con mayor resistencia,
con la convicción más fuerte
más claros los pensamientos.
El derroche es un regalo
tomalo o dejalo
el suceder de las personas a veces tiene eso,
entre político, provocador o esa cuota de “no sé qué”.
Cuadrillas de sueños,
reaparición de recuerdos,
un levantamiento de almas.
mi torpeza incomunica,
y aún así, mi fuego no apaga.
Viuda ensangrentada, resentida,
se encadena en el monumento
y el río que va…

miércoles, 26 de marzo de 2008

Entreteniéndome (02-08)

I
Saque a pasear tus cosas al basurero,
ardía el alma cuando las quemé.
Pero había q arrasar con todo lo q quedaba
La angustia me había comido una pierna y parte del riñón
Así que la encerré en una pecera q tengo en el freezer.


II


Rematé la sensación de mi último recuerdo, por dos hielos en mi vaso claro,
Y jamás pude volver a sentirte.
Y aunque quiera quedarme,
barrer el polvo,
ya te desdibuje.

Aire espeso en mi ventana
El sol quema los hilos de la cama
El ácido de la alfombra, va quemando las escaleras
Tu cuerpo pared que desploma en mi.

what?

Columnas sangrantes de voces perdidas,
mis entrañas explotan en un acto casi heroico sobre tu puerta,
enredaderas de nada cuecen mis cabellos,
y no puedo ver,
tu luz quemo mis ojos.

Amaso por las noches tormentas en mi vientre.
Descalzos los barcos anclan en mi cerebro,
tu luna oscura enroscada en mi acolchado,
mientras geishas enanas me trenzan las venas.
Los mares turbulentos y el viento de tus hilos beige,
juegan a asfixiarme,
en mi desierto tubo.
Y sos el vértigo de mi nada,
el no desierto.

Los gritos se silencian en mis dientes, empapados de olas borrosas.
Explicaciones incorrectas en los lunares de mi remera,
tu sonrisa se ancla en mi después.